You never told me you wanted to love someone like me - Capítulo 2
Capítulo 2
Josh
Al cabo de unas semanas, Josh, se convirtió en mi mejor amigo y mi cómplice, podía confiarle todo lo que llevaba dentro sin que me sintiera mal al respecto. A diferencia de mis amigas, que siempre llevaban consigo algún que otro sermón diciiéndome que deje el asunto con Gerard. Con Josh era todo distinto. Podía repetir la historia cien veces que jamás se enojaba, sólo escuchaba y hacía lo que podía para ayudarme o distraerme. A veces sentía que lo agobiaba pero siempre que intentaba disculparme me dice que soy una tonta, que para él no es ninguna molestia, al contrario, se siente feliz de serme de ayuda. Es bueno saber que soy útil para alguien recordé la frase que me había dicho la última vez que lo vi.
Era domingo, ahora estos días eran muy divertidos. Solía aburrirme mucho antes, pero ahora reservo estos días para ir a la casa de mi nuevo mejor amigo. Lo mejor de pasar el día con él es que siempre tiene algo divertido que hacer. A veces pienso que planea las actividades durante toda la semana hasta que llega el domingo.
-¡Hola Josh! – le saludé con alegría. Asomó su cabeza por debajo del auto, al parecer algún trabajo de mecánica.
-¡Hola! – saludó cordialmente – disculpa si no te saludo como corresponde, pero es que estoy todo sucio de estar acá abajo.
-No hay problema.
Comencé a observarlo como trabajaba y pretendía explicarme cómo funcionaba lo que estaba arreglando. Como es de esperarse no entendía nada, pero era admirable que él dominara con tanta facilidad la mecánica del automóvil.
-…sólo queda hacer unos cuantos ajustes y …. – observó mi expresión, seguramente dándose cuenta que no podía entender ni una sola palabra de lo que explicaba. – Mmm… no se te da por la mecánica ¿no? – inquirió avergonzado.
-La verdad es que no. – admití. – Pero me gusta ver la facilidad con que arreglas… lo que sea que estés arreglando. Josh rió.
-Bueno, el mecánico se trasformará ahora en un lavador de autos y le interesaría una asistente. – dijo en tono bromista.
-Mmm… ¿hay algo a cambio? – pregunté conservando el mismo tono que Josh.
-Bueno podría convertirme en chef, luego.
-Trato hecho.
Estuvimos un buen rato jugando con el agua, creo que terminamos más mojados que el auto pero la pasamos de maravilla, sino fuera porque la madre de Josh recién había limpiado los pisos y lo retó y lo obligó a que nos quedaramos afuera.
-Vaya. – exclamó – Echado de mi propia casa. ¡Que mundo injusto!
Me eché a reir.
-Eres increíble Josh Farro. – dije entre risas.
-Lo sé – dijo él, jactado de sí mismo. Me mordí el labio.
-Bien… ¿querés comer algo? – preguntó amablemente.
-Ok. Cómo quieras.
-No, no. Te estoy preguntando algo. ¿Querés comer sí o no?
-La verdad Josh, me da igual. – me limité a responder, pero sus ojos se clavaron en mí con una expresión intimidante. – Está bien, sí. – finalmente dije con un hilo de voz. Él me dedicó la mejor de sus sonrisas y me llevó hacia dentro.
-¿Qué se te antoja? ¿Café, té, capuccino, … cerveza? – bromeó. Era muy fácil reirse junto a Josh, sacaba la mejor parte de mí, la espontánea y despreocupada. Eso era lo que me hacía feliz. Me hacía feliz estar con él.
-Ni hablar – respondí – odio la cerveza. Capuccino, por favor.
-¿Odias la cerveza? ¿Por qué?, Quiero decir… no digo que esté mal.
-Es sólo que odio su olor. – Josh rió.
-¿Cuántas cucharadas de azúcar, bonita? – enrrojecí con la última palabra.
-Tres – musité. Josh no sólo era muy buen amigo y sabía como hacer reir a las personas, también era muy tierno y halagador. A veces me preguntaba si me hubiera enamorado de él, en caso de no conocer a Gee.
-Bien, cielo, en un rato tu capuccino va a estar listo. – dijo de nuevo con dulzura.
-Josh… ¿puedo preguntarte algo?
-Claro. – respondió con curiosidad.
-Dime, ¿siempre eres así con las mujeres? – inquirí.
-¿De qué hablas?
-De esos halagos, cielo, bonita, dulce…¿Les hablás así a todas las chicas?
-Ah. Pues… - dudó. – Sólo soy así con las chicas que ocupan un lugar muy especial para mí. Y vos sos una de ellas. – sonrió. Volví en enrrojecerme. – Y vos… ¿siempre te ponés roja cuando te halagan? – dijo sin dejar de sonreir.
-La mayoría de las veces. – admití.
Ambos reímos.
Después de nuestra conversación, algo incómoda. Me sirvió mi capuccino acompañado de galletas caseras que había preparado su madre.
-¿El capuccino… es de tu agrado?, ¿necesitás más azúcar? – preguntó.
-No, no te preocupes, así está bien.
Nos quedamos un buen tiempo hablando de nuestras cosas. Era muy fácil hablar con él y ser yo misma por sobre todas las cosas.




Comentarios sobre You never told me you wanted to love someone like me - Capítulo 2
aaw! que lindo capitulo! no tengo tiempo para comentar, pero esta muy lindo!
me voy de viaje! O.O
O.O NATI!!? TE VAS DE VIAJE!!?
T.T gracias por avisar xD
jajajajajajaja mentira... ¬¬ me estresan...
no me dejan usar la compu y cuando uso, me kieren kitar!!!
wuaaa!! me encanta!!! *w*
que tierno Josh! es un amor! que suerte que ahor a este mejor!!
¬¬ bueno... ahora ya me voy... me tiran! T.T (por la ventana)